Libro destacado


TANGO

MÚSICA, CUERPO Y SENSUALIDAD

Iris M. Zavala

Montesinos, España, 2011

Tango Música, cuerpo y sensualidad de reciente aparición, se encuentra aún sólo disponible en España pero aguardamos darle su bienvenida a la Argentina muy pronto con enormes expectativas!!

Comentario, por Viviana Rosenzwit (*)

Lejos de ser una simple historia del género musical, Iris Zavala no sólo nos invita a adentrarnos en el entramado que lleva por eje la música, el cuerpo y la sensualidad del tango, sino que se arriesga a dar un paso más. Mezclando teorías, inquietudes, relatos, historias de vida (hasta anécdotas de su niñez caribeña) con letras de tangos famosos como Cicatrices, Confesión, Sur, Por una cabeza, Tiempos viejos, Malena y tantos otros, nos lleva de la mano por un recorrido particular.
Peculiar intersección que de inmediato desata un interrogante acerca de lo que mueve a esta mujer (escritora de amplio recorrido, novelista, ensayista, poeta nacida en Puerto Rico pero residente hace muchos años en España) a investigar líneas en apariencia tan lejanas como el tango. Tal vez acuda a una deuda que quiera saldar una década después de aparecido El bolero: historia de un amor, o a una incesante búsqueda ligada al homenaje dedicado a su abuela y a su infancia en su última novela, Contar las estrellas.
Fiel a su estilo, Iris Zavala reflexiona a partir del surgimiento del tango en los pirigundines o prostíbulos (inicios que según ella, beben de fuentes africanas), hasta su entrada en el mundo burgués e internacional –fervor mundial que continúa en las jóvenes generaciones. Trata sus orígenes, su salto a Europa, su modo de emplear lalengua, la belleza y crudeza del lunfardo. La importancia de la voz y la mirada resultan esenciales; los cuerpos se entrecruzan, se desplazan, se mueven, se alejan, se acercan, se rozan con la pasión que sólo el tango puede provocar. La seducción a flor de piel evoca una frase del tan poco tanguero Jacques Lacan: “En la sexualidad, no se sabe con qué pie bailar”.
Si el objeto seduce, el sujeto desea. El desamor, punto de partida de una búsqueda sin consuelo. “Nostalgias de escuchar su risa loca / y sentir junto a mi boca / como un fuego su respiración”, escribió Enrique Cadícamo en 1936. En el equívoco del amor, el sufrimiento del sujeto que expresa el odioamoramiento se refleja en cierta idiosincrasia del tango. Sin embargo este juego entre pasado y futuro que expresan las letras, esa visión trágica de la vida, revelan lo más luminoso del poeta que se desliza entre metáforas y metonimias. Y en esa combinación certera de música, baile y poesía merodea lo real, lo indecible que emociona y provoca escalofríos. “¿Te acordás, hermano? ¡Qué tiempos aquéllos!”, sigue siendo hoy en día una expresión usada en Buenos Aires para rememorar los tiempos de juventud no sin un dejo de nostalgia, lo que demuestra la actualidad del tema y lo vivo que se mantiene en los porteños su música ciudadana.
Una cuidada edición, que encuadra el recorrido con la fuerza de imágenes tangueras engalana el presente volumen. Ya desde el sumario se trasluce la silueta cómplice de una pareja bailando y continúa con fotos de época, sitios emblemáticos, tangueros de ley y distintos espectáculos que dejaron su huella. El tango, una pasión que no se agota en la última página del libro.

(*) La presente reseña salió publicada en Hispamérica, revista de literatura, Año XL, Número 120, Diciembre 2011. Agradecemos a su editor Saul Sosnowski, la posibilidad de reproducirla en nuestro espacio.

 
 
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